Hay alguien debajo de la cama ( I )

El Padre Ovario González rezó sus oraciones de antes de acostarse y se acostó con su sobrina Montsita, devota de la Virgen de Montserrat y del Barça, menor de edad y discapacitada intelectual.
Al apagar la luz oyó ruidos extraños debajo de la cama. "Serán los ratones", penso, y no le dijo nada a Montsita para no alarmarla. Pero Montsita ya se había dormido, como casi siempre.
Oyó la respiración cercana de alguien y no era precisamente la de Montsita. Se puso pálido y empezó a sudar gotas heladas. Temblorosamente se santiguó.
La respiración del intruso - "ladrón o ánima del purgatorio", pensó - dio paso a unos ronquidos muy fuertes.

Continúa en el siguiente post.